¡Italia, allá vamos!

Lo primero de todo, ¡bienvenidos al blog! Es un blog dedicado al viaje a Italia de 1º Bach. del IES Generalife. Aún está en proceso de desarrollo (así que no esperéis gran cosa) pero es el comienzo de lo que terminará siendo un trabajo sobre todo lo que veremos en Italia. A principio de curso parecía muy lejano el viaje, pero ¡ya ha pasado el primer trimestre! Y seguro que dentro de muy poco habrá pasado el segundo y no nos lo podremos creer... ¡Italia, allá vamos!


lunes, 13 de diciembre de 2010

Las pinturas romanas

     La pintura romana está influida decididamente por el arte griego. Al igual que en otras sociedades, en la sociedad romana la pintura tenía una función decorativa en las casas y los palacios. Un pintor era considerado como un artesano, pero con mayor prestigio. En la pintura de los muros se utilizaba la técnica de pintura al fresco, aunque en algunas ocasiones utilizaban técnicas mixtas. La gama de colores utilizada era amplia, ya que utilizaban los mismos pigmentos que en el arte griego y egipcio, más algunos colores más. En las villas romanas encontramos una gran cantidad de pinturas al fresco, entre las que diferenciamos cuatro estilos:

  • Estilo de incrustación: fue utilizado entre mediados del s. II a.C. hasta principios del s. I a.C. Se le llama así porque imita la decoración de los mármoles que empleaban los griegos, con un estilo muy colorista y de un aspecto muy suntuoso. El muro se divide en tres partes: el zócalo, pintado a imitación del granito; una zona intermedia pintada imitando mármol y un remate a modo de cornisa realizado con estuco.




  • Estilo arquitectónico: se desarrolla en el s. I a.C. en la época de César. Se le llama así porque además de imitar revestimientos, imita también algunos elementos arquitectónicos, haciendo parecer más amplias las estancias. Destaca la utilización de ventanas, a través de las cuales se pueden ver edificios y tras las que se puede ver el paisaje.




  • Estilo mixto u ornamental: entre el año 27 a.C. y el s. I d.C., durante la época de Augusto y sus sucesores. Es un estilo mixto porque trata de mezclar los dos anteriores. Es un estilo menos realista y más fantástico. En este estilo aparecen representados elementos ornamentales ligeros, edificios fantásticos, frisos con niños, elementos vegetales, figuras de animales o humanos, y algunas escenas mitológicas. Utiliza colores muy intensos. Este estilo si dio más en Roma que en Pompeya.

  • Estilo ilusionista o estilográfico: desde la primera mitad del s. I d.C. hasta el final del siglo. Es el estilo más confuso de todos. En él encontramos escenas mitológicas, históricas, muy recargadas (decorativamente), con telones o cortinas, y el paisaje cobra mucha importancia. Podemos encontrarlo en la Domus Áurea de Nerón, en la casa de los Vetii, o en la Villa de los Misterios de Pompeya, donde encontramos frescos de tamaño real, donde aparecen figuras humanas realizando actividades un tanto extrañas, por lo que podemos pensar que tendrían que ver con alguna secta.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Las viviendas romanas

     Pompeya era una ciudad cualquiera de las muchas del Imperio Romano y, como tal, en ella podemos encontrar casas de todo tipo. En función de la clase social a la que pertenecieran los propietarios de la casa, distinguimos cuatro tipos de casas: la insulae, la domus, la villa suburbane y la villa rusticae.
  • Insulae: la mayoría de la población romana vivía en unos apartamentos llamados cenácula, situados en unos edificios llamados insulae. Eran las viviendas que correspondían a las clases populares. Por fuera, las insulaes parecía unos magníficos edificios, pero estaban construidos con materiales baratos y de mala calidad, lo que hacía que siempre tuvieran riesgo de derrumbamiento o incendio. Eran muy parecidas a los pisos actuales, pero no tenían agua corriente ni baño, así que las heces eran depositadas al final de la escalera en un recipiente común o eran lanzadas por la ventana.



1. Tiendas.    


2. Entrada de luz.    


 3. Pozo.    


 4. Letrina.    


 5. Balcón.


  • Domus: vivienda unifamiliar donde vivían las familias con cierto nivel económico, cuyo cabeza de familia recibía el nombre de dominus. Se accedía a la casa a través de un reducido vestíbulo, a partir del cual había un atrio techado con una abertura en el centro llamada compluvium, por donde entraba el agua de lluvia que se recogía en el impluvium. El centro era el centro de la vida doméstica, y en él se encuentran elementos tan importantes como las estatuas de los antepasados, y donde se hacían ofrendas a los dioses protectores. Al lado del atrio encontramos el tablinum, que era una especie de archivo. El triclinum eran estancias donde se realizaban las cenas y se dedicaban al reposo. Los dormitorios eran los cubiculum. El resto de las estancias eran la cocina (culina) y los baños. En algunos casos podemos encontrar bodegas subterráneas, y en las casas construidas a partir del s. II a.C., aparecen por influencia griega los peristilos (patios ajardinados rodeados de columnas), que con el tiempo van tomando protagonismo con la desaparición del atrio.

  • Villa suburbane:  estaban situadas en el extrarradio de las ciudades y normalmente eran viviendas amplias y suntuosas, adornadas lujosamente, destinadas al ocio de la familia. Las familias que vivían en estas casas ya pertenecían a la clase alta, eran los más adinerados.
  • Villa rusticae: se encontraban en el campo y estaban adaptadas a la agricultura, así que normalmente se dedicaban a la explotación económica del territorio.
Ejemplo de villa romana:




lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Cómo era Pompeya?

 En Pompeya encontramos dos foros, uno de los cuales era triangular, además de numerosos templos y algunas termas:
Pinche en la imagen para ampliar.

1. Foro romano.     2. Foro triangular.     3. Teatro grande.     4. Teatro pequeño.     5 Anfiteatro.     6. Palestra.     7. Termas Estabianas.     8. Termas del foro.     9. Lupanar.




El foro principal, estaba compuesto por:

1. Templo de Apolo.     2. Templo de Júpiter.     3. Mercado de la Lana o Marcellum. 4. Templo de los Lares.     5. Templo de Vespasiano.     6. Edificio de Eumarquia.     7. Basílica.     8. Termas del Foro.     9. Edificios públicos.

     También hay un foro secudario en Pompeya con forma triangular, en el que distinguimos el Templo de Isis y el Templo de Júpiter Meliquios, así como los teatros, tanto el de grande como el pequeño.
1. Foro triangular.
2. Templo de Isis.
3. Templo de Júpiter Meliquios.
4. Templo grande.
5. Templo pequeño.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Las excavaciones de Pompeya

     Tras la gran erupción del Vesubio, Pompeya quedó sepultada bajó una capa de unos 6 metros de residuos volcánicos. Herculano fue redescubierta en 1738 y Pompeya en 1748. Comienzan la excavaciones a manos del rey Carlos VII de Nápoles, más conocido como Carlos III de España. El ingeniero director de las excavaciones en Pompeya fue Roque Joaquín de Alcubierre. Desde entonces, se han ido descubriendo numerosas villas y barrios de la ciudad.
     En realidad, las ciudades fueron descubiertas en 1550, cuando el ingeniero Fontana trabajaba en un nuevo cauce para el río Sarno, aunque hubo que esperar 150 años para que empezaran las excavaciones, ya que estas ciudades se habían dado por perdidas.
     Las villas y edificios de Pompeya se mantienen en un maravilloso estado de conservación, y cerca de la ciudad se ha encontrado un hotel de unos 1000 metros cuadrados al que hemos llamado Gran Hotel Murecino.
     Sin embargo, las ruinas fueron el objetivo de numerosos bombardeos llevados a cabo por los Aliados, derrumbando algunos edificios que fueron restaurados tras la Segunda Guerra Mundial.
     Actualmente, las excavaciones de Pompeya aún no han terminado, debido a la escasez de fondos, y no sabemos qué otros misterios podrá guardar la roca en el área que queda sin excavar. Aunque no hayamos terminado de excavarla, es ya el resto arqueológico mejor conservado de la historia y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.

martes, 30 de noviembre de 2010

La erupción del Vesubio

     La fatídica erupción del volcán se produjo el día 24 de agosto del año 79 d.C. y duró hasta el día siguiente. Las gigantescas nubes de ceniza. lava y piedra pómez que expulsó barrieron por completo las ciudades de Pompeya, Herculano y Stabia, dejándolas enterradas bajo varios metros de residuos volcánicos. Por todo el área en el que actuaron los materiales expulsados por el Vesubio murieron miles de personas, tanto jóvenes como viejos, ricos y pobres, o asfixiados o aplastados, demostrando que siempre hay algo que iguala a todos los seres humanos: la muerte.
     Pero, ¿por qué la nube de ceniza sólo afectó a un área tan reducida en lugar de afectar a un determinado radio a su alrededor? Debido a la dirección del viento, que esa mañana soplaba hacia el Sureste, condenando a Pompeya, Oplontis y Stabia al olvido más absoluto durante varios siglos.
     Por aquella época, nadie se había enfrentado aún a un fenómeno de tales características, por lo que no sabían qué estaba ocurriendo exactamente. Al no saber si lo que ocurría era realmente peligroso o se trataba simplemente de una extraña lluvia de piedras, muchos ciudadanos se quedaron en su casa, pensando que eran el mejor refugio... hasta que los techos comenzaron a ceder bajo el enorme peso. A lo sumo, algunos ciudadanos los achacaron a algún castigo divino e intentaron huir, pero no todos lo consiguieron.
     No sabríamos nada de lo ocurrido aquel día de no ser por Plinio el Joven, sobrino de Plinio el Viejo, que observaron la erupción desde la ciudad de Miseno, al Oeste del Vesubio. En su afán por descubrir qué estaba ocurriendo, Plinio el Viejo se dirigió en barco hacia el Vesubio, con el propósito de rescatar a los superviviendes y de estudiar el fenómeno, lo que resultó ser su perdición, pues murió tras haber inhalado los gases tóxicos que expulsaba el Vesubio. Debido a los estudios realizados por su sobrino Plinio el Joven, podemos determinar qué ocurrió exactamente aquel día, en un fenómeno que ha sido catalogado como erupción vesubiana.

La bahía de Nápoles

     Es una bahía donde podemos encontrar la ciudad de Nápoles, al sur de Italia. Pero en la época del Imperio Romano, había otro núcleos de población en la bahía, como las ciudades (más pequeñas) de Stabia, Oplonto, Herculano y Pompeya, que como sabemos ha sido una ciudad víctima de una de las mayores catástrofes en la historia de la humanidad: el erupción del Vesubio, un gran volcán situado en la propia bahía, que en la época del auge del Imperio Romano hizo acto de presencia, dando comienzo a una película de unas veinticuatro horas de duración en la que se narrarían las últimas horas de las vidas de muchos pompeyanos y se pondría el punto y final a la historia de una de las ciudades más prósperas del Imperio Romano.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El Coliseo

     Es uno de los principales monumentos de Roma y de toda la antigüedad. Es un gran anfiteatro construido en el centro de Roma en el siglo I d.C. Al principio era denominado Amphitheatrum Flavium, en honor a la Dinastía Flavia de emperadores que lo construyó, pero pasó a llamarse Colosseum por una estatua de Nerón que estaba junto a él, el Coloso de Nerón. Poseía un aforo para unos 50.000 especatadores. En este anfiteatro tenían lugar luchas de gladiadores y espectáculos públicos. Las obras comenzaron alrededor del 70 d.C. bajo el mandato del emperador Vespasiano, y se completaron en el 80 d.C bajo el mandato del emperador Tito, aunque posteriormente fue modificado por el emperador Domiciano. El Coliseo estuvo en uso durante más de 500 años, hasta el siglo VI, bastante después de la caída del Imperio Romano en el 476 d.C. Su estructura está muy dañada por los terremotos y por los picapedreros, pero es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura romana.


      Era una obra arquitectónica con una modernidad impresionante. Como podemos ver en la imagen, disponía de un sistema de toldos que daban sombra al público en días soleados y que podían recogerse en caso de lluvia. Asimismo, la arena no era como podemos pensar en un principio: no era una superficie de arena lisa, sino que bajo ella había un subsuelo con diversas habitaciones donde se guardaban a las fieras o donde estaban los gladiadores. El suelo de la arena podía abrirse por cualquiera de sus partes para que salieran alguno de los elementos de las salas inferiores. Aún no está muy claro como lo hacían exactamente, puesto que poseían una tecnología que ni siquiera los teatros más modernos de la actualidad pueden igualar.